La
Federación de Asociaciones de Padres
y Madres de Aragón (Fapar),
que el 18 de Junio celebró su
asamblea anual, se marca como
objetivo para el próximo curso
lograr más plazas en colegios
públicos y concertados de Aragón,
una demanda que deberán plantear los
propios centros. Esta cuestión
quieren incorporarla en el
desarrollo de la futura Ley
Aragonesa de Educación, que ya se
debatió con algunas organizaciones
sociales y ahora está pendiente de
llegar a las Cortes para su
aprobación.
La Federación pide a la DGA que se creen más plazas en centros públicos, sobre todo en Zaragoza. También se van a exigir estrategias para reducir los niveles de fracaso escolar, así como medidas concretas sobre cómo se va a implantar la conocida como ´sexta hora` en Primaria.Estos padres solicitan que el programa de gratuidad de los libros de texto se amplíe todavía más (aún no lo tienen en Infantil, Bachillerato y ciclos formativos) y que se fomente el valor de la asignatura “Educación para la ciudadanía” y la importancia de transmitir a los niños en casa las creencias personales sin que entren luego en conflicto con la convivencia en los colegios.
La asociación también desea crear más canales de participación de los padres en los centros, reducir el fracaso escolar, especialmente en Secundaria que es donde más casos se dan, y reforzar los programas de apoyo al alumnado.
A nivel interno, Fapar también quiere aumentar sus programas para padres, fomentando la dinamización de familias en las asociaciones, ampliar la escuela telemática de formación y los cursos de integración.
Entre otras cosas, se llevó a cabo una renovación parcial de los cargos de FAPAR y se informó de los nuevos programas para este año, como el de una escuela telemática para padres sobre prevención y salud. Otro objetivo es seguir fomentando, con cursos, la integración de familias inmigrantes en nuestra sociedad.
Sobre la asignatura alternativa
La presidenta de FAPAR, Teresa Paniello, concretó ayer que el estudio demuestra que, “al contrario de lo que afirman otros sectores”, como los más próximos a la Iglesia, no hay una elevada demanda de la asignatura de Religión. La presidenta comentó que “la escuela es el reflejo de una sociedad que se está secularizando” y propuso, a tenor de los datos, que “la organización de los centros de Secundaria se realice en función de los intereses de la mayoría del alumnado, a los que hay que dar una respuesta adecuada en su tiempo de atención educativa cuando su opción sea la de no Religión”.
Paniello también aludió a los bajos porcentajes hallados en cuanto a elección de una asignatura alternativa en Primaria, cuando los niños son pequeños. FAPAR interpreta que pesan dos factores: los puramente tradicionales (los chavales hacen la Primera Comunión) y otros de interpretación de los padres. “Las familias no perciben la materia alternativa como una asignatura con contenido, y eso les genera desconfianza, al ser sus hijos más pequeños. Por eso, Educación debe dar más información para que se pueda elegir con libertad”, explicó Paniello.
Al hilo de esta argumentación, la Federación denunció que solo cuatro de cada diez centros concertados imparten la materia alternativa, siendo especialmente significativo el dato en Teruel, donde no la ofrece ningún centro de estas características.
“Todos los colegios sostenidos con fondos públicos deben ofertarla, porque no hacerlo supone que los niños de otros países no puedan optar a estos centros”, argumentó Paniello.
Por otra parte, la asociación aplaudió la incorporación de la asignatura de Educación para la Ciudadanía. En su opinión, servirán para reforzar el resto de conocimientos con una serie de valores universales, “que no entran en conflicto con los familiares”, y que debería darse como asignatura específica sobre valores constitucionales, “no de forma transversal”, dijo Paniello.
